Archivo de Noticias - 7th December 2010
Condena a muerte sin precedentes de un pastor cristiano procesado por apostasía
Sentencia del tribunal de apelación (en persa)
La “apostasía” ni siquiera está tipificada como delito por las leyes iraníes
(7 de diciembre de 2010) La Campaña Internacional para los Derechos Humanos en Irán ha reclamado hoy que el Tribunal Supremo de Irán revoque la condena por apostasía y la pena de muerte y libere de inmediato al pastor cristiano encarcelado Yusef Nadarjaní. El Poder Judicial iraní debe liberar igualmente a otro pastor, Behruz Sadegh Janyaní, que se enfrenta a un proceso similar.
Nadarjaní, de 33 años de edad y miembro oficiante de la Iglesia de Irán convertido al cristianismo a los 19 años, ejerce como pastor de una congregación de unas 400 personas en la norteña ciudad de Rasht y ha sido condenado a muerte por apostasía pese a que no hay artículo alguno en el código legal iraní que haga alusión a tal delito.
“Condenar a una persona a muerte al margen del marco legal es lo más bajo que puede caer cualquier sistema judicial”, valora Aaron Rhodes, portavoz de la Campaña.
“Ejecutar a alguien sobre la base de la religión que ha elegido practicar o no”, añade Rhodes, “es la forma más extrema de discriminación religiosa y desprecio por la libertad de conciencia y de creencias”.
La condena de Nadarjaní por apostasía y su sentencia a muerte fueron confirmadas el 22 de septiembre de 2010 por la sala 11ª del Tribunal de Apelaciones de lo Penal de la Provincia de Guilán.
La apostasía, o acto de renuncia a la propia religión, no es delito según el Código Penal Islámico iraní. El presidente del tribunal encargado del caso de Nadarjaní basó su veredicto en textos de eruditos religiosos iraníes.
La sentencia recoge que Nadarjaní, nacido de padres musulmanes, se convirtió al cristianismo a los 19 años, y que él mismo admitió este hecho mediante una confesión escrita realizada los interrogatorios. En la vista del juicio Nadarjaní aseguró sin embargo haber sido coaccionado por sus interrogadores para extraerle dicha declaración.
“Yo no soy apóstata”, dijo Naderjaní en el juicio. “Antes de los 19 años no había adherido a ninguna religión”. Y afirmó que tras repetidos interrogatorios, “mi interrogador me engatusó para hacerme creer que una persona nacida de padres musulmanes que no haya adherido a ninguna religión que no sea el Islam antes de llegar a la edad de madurez religiosa [15 años para los hombres según el islam], se convierte automáticamente en musulmán”.
El domingo 5 de diciembre de 2010, el abogado de Nadarjaní presentó un recurso de objeción a la sentencia pronunciada contra su cliente ante el Tribunal Supremo de Irán.
Los artículos 13 y 26 de la Constitución de la República Islámica reconocen el cristianismo y conceden a los cristianos el derecho al libre culto y a formar asociaciones religiosas. Por el artículo 14, el gobierno iraní está obligado a respetar la igualdad y los derechos humanos de los cristianos.
El juez de las causa de Nadarjaní basó su decisión en disposiciones de la Constitución y los procedimientos civiles de los Tribunales revolucionarios que prescriben a los jueces la consulta de otras fuentes cuando no existe legislación formal sobre el asunto en cuestión. El juez citó también una disposición del Código Penal que permite a los jueces recurrir a su conocimiento personal a la hora de emitir juicios.
“El poder judicial iraní se aparta cada vez más de cualquier forma reconocida de garantía procesal”, dijo Rhodes, “emitiendo juicios arbitrarios basados en leyes vagas sin límites precisos”. “En Irán, las leyes y las pruebas son cada vez más irrelevantes y guardan menos relación con los fallos judiciales”.
Behruz Sadegh Janyaní, otro pastor cristiano de 33 años de edad, se enfrenta también una posible imputación por apostasía en la ciudad de Shiraz, al sur de Irán.
Firuz Sadegh Janyaní, hermano de Behruz y miembro del Consejo Ejecutivo de la Iglesia de Irán, declara a la Campaña en relación con los casos de Nadarjaní y Sadegh Janyaní: “esto forma parte de una tendencia general de persecuciones anti cristianas”.
“Detuvieron a mi hermano”, sigue declarando Firuz Sadegh Janyaní, “en junio de 2010. Dos días más tarde fueron detenidos ocho miembros de su congregación, incluida su esposa, que finalmente fueron puestos en libertad”. “Pasó varios meses en régimen de aislamiento, sin que tuviésemos noticias de él y sin poder contactar con su abogado. Después ha sido trasladado [al sector común], pero nos inquieta el tipo de presiones a las que estuvo sometido mientras estaba aislado”.
Después de salir de la incomunicación, Behruz Sadegh Janyaní y su abogado, Mahmud Taravatruy, asistieron a una audiencia de investigación previa al juicio [dâdsarâ], en que la fiscalía solicitó que fuera inculpado de apostasía, además de los delitos de “atentado contra la seguridad nacional”, “propaganda contra el sistema político”, y “blasfemia”.
“Estamos muy preocupados por el cargo de apostasía”, dice Taravatruy. “Es a esa acusación a la que he dedicado la mayor parte de las energías al preparar su defensa, para salvarlo de la muerte.”
Según declara su hermano, Sadegh Janyaní nació de padres cristianos y nunca fue musulmán. La madre de Behruz Sadegh Janyaní es una inmigrante cristiana del Congo y su padre se convirtió antes de que él naciera.
“Técnicamente, el tribunal debería desestimar este cargo”, dice Taravatruy, “pero el juez tendrá que revisar primero las acusaciones”.
“Preguntamos la opinión de varios clérigos de alto rango [sobre la apostasía en el islam]“, explica Taravatruy a la Campaña. “Cuatro ayatolás [incluido el fallecido Gran Ayatolá Hosein Alí Montazerí], dijeron que la conversión del Islam a una de las religiones abrahámicas [incluido el cristianismo], no se considera apostasía y que [el converso] debe ser tratado del mismo modo que lo serían personas de otras religiones”.
Las autoridades pusieron a Behruz Sadegh Janyaní en detención provisional el día 6 de junio 2010, tras acudir a una orden de comparecencia ante el Tribunal de la Revolución de Shiraz. En aquel momento estaba en libertad bajo fianza a resultas de una detención en diciembre de 2009. Taravatruy aclara a la Campaña que esa orden de detención provisional expiró el 18 de octubre de 2010. “En términos técnicos, está detenido ilegalmente”.
La Campaña hace un llamamiento a la liberación inmediata de Nadarjaní y Sadegh Janyaní y al fin de los encausamientos por delito de apostasía, que no aparece en ninguna ley iraní y viola los compromisos contraídos en materia de derechos humanos por Irán.
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- 2 Comments »
- Me uno a la campaña!!!...
- Guerra contra dios?
Ya lo hemos visto, el fanatismo y el poder politico unidos ...
- que feo esto que esta pasando...
- Libertad de expresión!!!...
- LA INQUEBRANTABLE FE DE NUESTROS CORRELIGIONARIOS EN LA CUNA DE NUESTRA FE , pon...
- Esto es intolerable, ¿hasta cuándo tanta barbaridad? Hay que apoyar a los iraníe...
- el Dios creador del universo te arrancara el corazon, no dormiran dias por que n...
- ¡Indignante!...




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